10 de diciembre de 2020. Mánchester

Después de haber sido valiente, queda una sensación de tener una relación más real con el mundo. Siempre he pensado que la cobardía nos desrealiza y nos separa de los demás (por cuanto nos relacionamos con ellos limitadamente) y de nosotros (pues no sabemos quiénes somos ni de qué somos capaces en realidad).

He enfrentado un miedo enorme. El miedo era algo que yo había creado. No me siento invencible ni especial; solo más cierta. ¿Alguien ha pensado en esto alguna vez? El miedo, como entidad ontológica, no existe. Existen una mesa, una carretera o el olor del amanecer en verano; pero el miedo a algo es un proceso cognitivo que nadie ve, porque solo está dentro de ti. Un día podrías levantarte, simplemente, y ordenarle que no exista. Y toda tu vida podría cambiar. Llevo fascinada con esta certeza desde finales de marzo de 2020.

Fudge está dormitando a mi lado. Es una gata muy vieja. Lo pienso siempre cuando la veo arrastrar la artritis de las patas traseras en su camino hacia el plato de comida. Tiene una dignidad que yo quisiera para mí. Me da miedo el día en el que se vaya, porque no sé cómo se llena luego ese vacío. El jardín lleno de ratones sin cazar; el sueño por las noches constante y sin interrupciones, como una bala de plomo. El silencio. Sin embargo, también sobreviviré a ese miedo.

Me doy cuenta de que nunca he mencionado a Gordita, la otra gata. Debo afrontar mucha ternura para hablar de ella. Quizás mañana.

4 comentarios sobre “10 de diciembre de 2020. Mánchester

  1. Estos días hemos llevado a Persi al veterinario, está malito. Y te entiendo, la sola idea de pensar que dejaré de verlo saltar al sofá me acongoja. Me atenaza el pecho y la garganta.

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  2. El otro día pensé en esa posibilidad. Que K. no exista. Supongo que es hormonal. Supongo que es por toda esa gente tan sabia que cuando le dices su edad, te espetan: Pues está muy bien!
    No son conscientes del daño que hacen con el comentario.
    Así que acabo de tener una epifanía: voy a quitarle 8 años. K. tendrá 7 años desde ahora, como sus 7 vidas.
    Y yo temeré un poco menos.
    Gracias…

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