16 de agosto de 2020. Mánchester

Ayer pusimos un comedero nuevo para pájaros; hoy C ha plantado flores nuevas y ha arrancado algunas que estaban moribundas. Es como decorar una habitación, pero con cosas que están vivas. Produce una sensación contradictoria, de poder y de humildad.

Los pájaros están contentos con el cambio. Hay una familia de herrerillos que se deja caer sobre el comedero como notas de música; un goteo de diminutos cuerpecitos azules coordinados con delicadeza. Parece que vienen a decorar el comedero en lugar de servirse de él. Después, cuando se van, el jardín se calla y nos sentimos solos.

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