Fudge escondida bajo un arbusto, después de mucho tiempo. Desde el anonimato, vigila que todo esté bien en el jardín, y a mí me calma esa presencia que no se ve, pero se siente; que viene a ser lo más próximo a Dios que se me ocurre.
Fudge escondida bajo un arbusto. El espíritu de esta casa velando por nosotras. Los pájaros no la ven y despliegan su danza.